Desde hoy empezamos el tercer siglo de la Historia Argentina.
Durante el segundo siglo nuestro pais, y en general latinoamérica, fue un verdadero museo de grandes novedades, como dice la canción de Cazuza.
Creo que un desafío para el futuro del todo el continente es terminar con la maldición del museo de grandes novedades, y dejar de repetir nuestros errores populistas y finalmente avanzar hacia el futuro.
El otro día leía en Twitter una frase de un twittero argentino muy influyente, quien renegaba de los festejos del Bicentenario, y decía que los pueblos grandes no se ponían a recordar nostálgicos sus pasados, sino que miraban solamente hacia el lugar donde querían ir.
Sinceramente, disiento con esta idea, primero porque es vacía y segundo porque es conformista.
Creo que ambas cosas son necesarias, no podemos estar en una nostalgia eterna, pero tampoco podemos esperar de ir a un futuro promisorio sino no nos amigamos con nuestro pasado; aunque nos duela, lo que somos se condiciona por nuestro pasado, y la conciencia de ese pasado es la que nos permitirá cambiar y evolucionar.
Repasar el pasado suma, siempre que no hagamos solamente eso y nos abstraigamos en una eterna nostalgia, porque aprendemos de nuestros errores, no de nuestras visiones.
Tampoco se puede pensar que escondiendo nuestro pasado triste el mismo va a desaparecer: el caso de España figura muy bien el asunto, despues de tantos años el tema del franquismo le salta a la cara a la sociedad como un tema inconcluso y doloroso. La basura no desaparece por esconderla debajo de la alfombra.
Por otro lado es probable que los gastos en los festejos del bicentenario hayan sido millonarios sumado a los costos de haber decretado feriado el lunes 24 de mayo. Mucha gente podría preguntarse: un país con tantas urgencias puede darse ese lujo?
Si tomamos el aspecto solamente financiero la respuesta sería que no.
Pero para mí, estos no fueron gastos sino una inversión.
La sociedad Argentina está sedienta de logros y de alegrías. Lamentablemente sacando el futbol y algún otro deporte, en los últimos 40 años no tuvimos muchas cosas para festejar.
Y creo que esa sed de logros sigue estando insatisfecha, porque acabamos de festejar un cumpleaños, no hemos logrado nada, los problemas siguen estando allí; pero estos festejos, este balance de nuestra vida nacional nos hace soñar con un futuro distinto al siglo XX, lleno de logros, porque como sociedad los necesitamos urgentemente.
Y así espero que ya no seamos el museo de las grandes novedades…
En el debe tenemos a Cerati y Spinetta, en el haber a los Wachiturros y Tan Bionica... algo esta mal, muy mal con la musica argentinahace 6 horasdesde Twitter for Android
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